PRONUNCIAMIENTO DE MUJERES Y FEMINISTAS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE

Solidaridad con nuestras hermanas haitianas - Pongamos en pie una gran campaña unitaria internacional

15 Jan 2010   |   comentários

Compañeras: Ante la tragedia que se está viviendo en Haití, las mujeres de Pan y Rosas queremos proponerles sacar una declaración común de solidaridad con las mujeres haitianas, en la que también denunciemos el papel de las tropas extranjeras de la ONU, denunciadas en innumerables ocasiones por la violación de mujeres, la trata y la obligación de prostitución a cambio de víveres, y donde también exijamos que sean las grandes empresas capitalistas las que provean gratuitamente todo lo necesario para socorrer a la población y reconstruir el país. Acompañamos todas las formas de solidaridad que han surgido espontáneamente con el pueblo hermano de Haití, pero creemos necesarios que las feministas autonomas, socialistas, anticapitalistas, de izquierda, antiimperialistas, etc. acompañemos nuestra solidaridad de esta denuncia política. Durante años esas tropas han venido cometiendo los atropellos y abusos más espantosos contra el pueblo haitiano, especialmente contra las mujeres. Esa violencia recrudecerá enormemente bajo esta tragedia, como ya lo denuncian distintos organismos de DDHH y organizaciones internacionales de mujeres. Por eso creemos necesario un pronunciamiento político que acompañe nuestra solidaridad y queremos hacerlo de manera unitaria con todas las compañeras que compartan esta posición.


Un tercio de la población haitiana ha sido afectada por la catástrofe, cerca de 100 mil muertes y un país absolutamente devastado que deberá enfrentar enfermedades y epidemias que se propagarán por la descomposició n de cadáveres, la falta de agua potable y la inexistencia de la más mínima infraestructura.

Los terremotos son imprevisibles. Pero las consecuencias que tuvo este sismo para el pueblo haitiano eran absolutamente previsibles. La inmensidad de la catástrofe no es el resultado de la naturaleza, sino de un sistema de explotación y expoliación que ha convertido a Haití en uno de los países más pobres del mundo: el 80% de su población sobrevive en la indigencia, el 60% sin trabajo, la expectativa de vida apenas supera los 50 años, la tasa de mortalidad infantil es del 80‰, no hay agua potable y la desnutrición es crónica. En Gonaïves, la segunda ciudad del país, el 70% de los hogares carece de letrinas. Ya antes de la tragedia, Haití tenía la más alta tasa de mortalidad materna en la región: 670 muertes por cada 100 mil nacidos vivos.

Y cuando estas son las condiciones con las que se enfrenta un terremoto de tamaña magnitud, las consecuencias no son un destino inevitable ni obedecen a un “capricho” de la naturaleza. Por eso, denunciamos que la tragedia que hoy se cierne sobre el pueblo haitiano obedece a que Haití ha sido sometido a dos siglos de saqueo imperialista, cincuenta años de dictaduras sangrientas como las de los Duvalier, recientes golpes de Estado perpetrados directamente por el Pentágono, gobiernos títeres de Washington cuyo poder reside en las bayonetas de las tropas canadienses, francesas y los marines norteamericanos y la ignominiosa presencia de tropas de las Naciones Unidas –con soldados enviados por los gobiernos que se reclaman “nacionalistas” y “progresistas” de Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Ecuador, entre otros- que bajo el argumento de una supuesta misión humanitaria (MINUSTAH) mantiene la ocupación del territorio haitiano, con el único fin de garantizar la continuidad de la expoliación imperialista del país y los negocios capitalistas a fuerza de pistola, como en la zona franca de la frontera con República Dominicana, donde trabajadoras y trabajadores haitianos se encuentran prácticamente reducidos a la esclavitud, mientras campesinas y campesinos son despojados de sus tierras para convertir el lugar en una gran “maquila”.

Fuerzas “humanitarias” que, amparadas en la impunidad de la que gozan por ser extranjeras, han sido denunciadas en reiteradas ocasiones –pero nunca castigadas- por violaciones a los derechos humanos, detenciones y asesinatos políticos, masacres en los barrios pobres, violaciones y abusos sexuales de mujeres y niñas, pedofilia y trata de personas, sometimiento a la prostitución de mujeres, niñas y niños a cambio de alimentos, y que hoy se preparan para reprimir los supuestos “estallidos de violencia” que es la denominación dada por la clase dominante, de la desesperación de miles de hambrientos, huérfanos, desposeídos, personas que lo han perdido todo, incluso antes del terremoto.

Hoy, en medio de esta catástrofe, se estima que una cuarta parte de la población afectada son mujeres en edad fértil, entre las cuales habrá miles de mujeres embarazadas que no tendrán acceso a los más mínimos cuidados. En un país donde el 43% de los hogares están encabezados por mujeres, ellas y las niñas sobrevivientes, que siempre han sido responsables del trabajo doméstico y del cuidado de las otras y otros, cargarán ahora sobre sus espaldas, la responsabilidad de la supervivencia de sus familias, en refugios y tiendas de campaña, en total desamparo, soportando niveles infinitamente más graves de violencia y el espantoso aumento de los abusos sexuales perpetrados por las tropas extranjeras que ocupan el territorio haitiano.

Por eso, nosotras –trabajadoras, desocupadas, estudiantes, amas de casa, activistas feministas-, mujeres de América Latina y el Caribe que nos solidarizamos con nuestras hermanas y todo el pueblo trabajador y pobre de Haití, queremos poner en pie una gran campaña unitaria de las organizaciones de mujeres, feministas, comisiones sindicales de mujeres, organismos de derechos humanos, estudiantiles y obreros, para que se oiga nuestra voz que reclama:

• ¡Fuera las tropas de la MINUSTAH! ¡Fuera yanquis de Haití y de toda América Latina y el Caribe! Exigimos a nuestros respectivos gobiernos que retiren inmediatamente las tropas de Haití.

• Exigimos que sean las multinacionales y grandes empresas capitalistas las que entreguen de forma inmediata los alimentos, medicamentos, combustible y otros insumos necesarios para enfrentar la catástrofe. ¡Que sean sus ganancias las que estén disponibles para paliar este desastre! Y que sean las organizaciones de mujeres, feministas, obreras, estudiantiles, de derechos humanos y sociales sean las que controlen y distribuyan los recursos recibidos en Haití

• Por la cancelación total de la deuda externa de Haití

• ¡Basta de violencia contra las mujeres haitianas!

Se reciben adhesiones a esta declaración en solidaridadmujeresh [email protected] com

ALVAREZ GARIN, Tania (México)

• ÁREA DE DIVERSIDAD SEXUAL (Argentina)

• BATACLANA Espacio Cultural (Argentina)

• BENAVIDES, Nadia. Comunidad lésbica feminista La teta insurgente (ex Colectiva Mafalda)

• BERLANGA, Mariana. Feminista autónoma (México)

• BLANCO, Jessie. Revista MATEA (Venezuela)

• CAROSIO, Alba. Revista del Centro de Estudios de la Mujer - UCV (Venezuela)

• CEPEDA, Ivet (Venezuela)

• CERVANTES ROJAS, Flor María. Oaxaca (México)

• CÍRCULO DE INVESTIGACIÓN EN ESTUDIOS DE GÉNERO Y COMUNICACIÓN (México)

• COLECTIVO CONTRANATURAS (Perú)

• CORDERO, Diana. Colectivo Lesbianas Feministas Josefa Camejo (Argentina / Venezuela)

• COSTA ABRAMIDES, Maria Beatriz. Prof. Serviço Social da PUC – Sao Paulo y dirigente del sindicato APROPUC-SP (Brasil)

• D’ATRI, Andrea. Dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas - PTS (Argentina)

• DE ALMEIDA SANTOS BEZERRA, Clara Angélica. Prof de Serviço Social da Universidade Tiradentes - Sergipe (Brasil)

• DE LA PEÑA, Ireri. Fotógrafa (México)

• ESPINOSA, Yuderskys. Feminista autónoma (República Dominicana - Argentina)

• FEMINISTAS EN RESISTENCIA (Honduras)

• FERNANDEZ MASÓ, María del Carmen (Argentina)

• FULANAS Y MENGANAS Teatro Córdoba (Argentina)

• GALIMBERTI, Alessandra. Babelarte - Oaxaca (México)

• GARGALLO, Francesca. Feminista (México)

• GARRIDO, Hilda Beatriz (Argentina)

• GLEFAS, Grupo Latinoamericano de Estudio, Formación y Acción Feministas

• HERNÁNDEZ, Mirla. Lesbiana feminista autónoma (República Dominicana)

• HERNÁNDEZ DÍAZ, Blanca (México)

• MAGALHAES, Rosana. Feminista autónoma (Brasil - México)

• MAZZEI NOGUEIRA, Claudia. Prof Universidade Federal Santa Catarina U(Brasil)

• MENDOZA GUERRA, Alicia. Militante del PRT (México)

• OLIVIERI, Mariana (Argentina)

• ORGANIZACION NACIONAL DEL PODER POPULAR-PARTIDO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO

• PAN Y ROSAS "Teresa Flores" (Chile)

• PAN Y ROSAS (Argentina)

• PAN Y ROSAS (Bolivia)

• PAN Y ROSAS (México)

• PAO E ROSAS (Brasil)

• PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LAS Y LOS TRABAJADORES (México)

• PEREYRA, Aurelia. Grupo de Mujeres sin Moldes (Argentina)

• PESSAH, Marian. Mulheres Rebeldes (Brasil)

• RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, Sofía (México)

• VARGAS, Livia (Venezuela)

• VIZCARRA BORDI, Ivonne. Investigadora del ICAR, UAM (México)

• ZAMORANO CRUZ, Fabiola (México)


Otras adhesiones:

Declaração de apoio: Reputo como da maior importância a atitude do Pão e Rosas, do movimento de mulheres e de todos os que vivemos do trabalho no sentido de impulsionarmos uma campanha em defesa da população do Haiti. Tem total importância que nossa solidariedade para com as massas exploradas do Haiti seja dirigida ás próprias massas exploradas, ou seja, não aceitemos qualquer interferência de tropas invasoras ou daqueles que são os autênticos responsáveis pelo saque histórico e lenta destruição de um país que já foi o maior produtor de açúcar do mundo e primeiro a levantar uma rebelião escrava vitoriosa contra as tropas estrangeiras de ocupação e invasoras já no século XIX. É o imperialismo e o capitalismo quem mantém o Haiti na condição de absoluta indigência social e que amplia e agrava todos os efeitos do desastre natural. Por isso me somo á iniciativa do Pão e Rosas e de cada sindicato combativo, de cada organismo de massa, de fábrica, de empresa e de escola que se levante em defesa da solidariedade de classe para com o povo do Haiti e pelo seu direito a decidir seu próprio destino. Fora as tropas estrangeiras e que as próprias massas do Haiti dirijam sua auto-defesa contra os efeitos do terremoto e do maior de todos os terremotos, o saque capitalista da nação haitiana. Gilson Dantas, editor da revista Contra a Corrente, Brasília, DF

Adhiero totalmente a la campaña en pro de las sufrientes mujeres haitianas.

Juan Carlos Achiary









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