LER-QI Desde Brasil

Impulsar un Movimiento por una Internacional de la Revolución Socialista - Cuarta Internacional

04 Dec 2013   |   comentários

Del 15 al 17/11 se realizó en San Pablo el IV Congreso de la LER-QI. Participaron trabajadores de la industria alimenticia, metalúrgicos, trabajadores de subterráneos, profesores, bancarios, trabajadores de la Universidad de San Pablo (USP), además de estudiantes que protagonizaron algunas de las luchas más importantes del último período, como las ocupaciones de la USP (Universidad de São Paulo) y Unicamp (Universidad de Campinas) y la huelga de la UNESP (Universidad del Estado de São Paulo), mujeres trabajadoras precarizadas y militantes de la agrupación de mujeres Pan y Rosas de Brasil, militantes LGBTT, jóvenes intelectuales y militantes de extensa tradición trotskista. La participación de la FT a través de la presencia de Emilio Albamonte, dirigente del PTS, enriqueció el conjunto de las discusiones y le imprimió a este Congreso un fuerte carácter internacionalista. Reproducimos un fragmento de una entrevista a Simone Ishibashi, directora de la revista Estrategia Internacional Brasil sobre las resoluciones internacionales que orientarán la LER-QI en el próximo período.

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LVO: La FT-CI está llamando a la construcción de un Movimiento por una Internacional de la Revolución Socialista - IV Internacional (MIRS-CI). ¿Cuáles son sus fundamentos?

Simone Ishibashi: Como planteó el camarada Emilio Albamonte, esta es una orientación fundamental discutida en la última Conferencia Internacional de la FT-CI, y ratificada por el Congreso de la LER-QI. Trotsky antes de fundar la IV Internacional forjó el Bloque de los Cuatro, que congregaba algunas organizaciones que apuntaban un giro a izquierda, entre los que el SAP alemán, el Partido Socialista Revolucionario y el Partido Socialista Independiente, ambos holandeses, además de la LCI. Trotsky propuso un bloque no sobre la base de principios abstractos, sino sobre algunos puntos programáticos candentes y verificables en la lucha de clases de aquel momento, como la lucha contra el stalinismo, contra la política sectaria de “sindicatos rojos” entre otras cuestiones. Eso permitía que estas organizaciones avanzaran no solo en el debate, sino en experiencias comunes de intervención, de forma de avanzar en una confluencia de principios. La lógica legada por Trotsky es fundamental para que no caigamos ni en una política de “engordar” nuestras propias filas, creyendo que la respuesta a la estratégica tarea de reconstruir un partido mundial de la revolución sería el resultado del desarrollo evolutivo de nuestra propia organización, ni ceder a una política oportunista de promover unificaciones internacionales en base a puntos generales y sin acuerdos profundos. Por lo tanto, queremos debatir y actuar políticamente junto con sectores que hoy avanzan a tomar como propia esta tarea Para nosotros esto sintetiza la necesidad de forjar un internacionalismo de combate.

LVO: ¿Cuáles son las fortalezas internacionales de la FT hoy para avanzar en este sentido?

Simone Ishibashi: Venimos de un gran combate político que se expresa en la histórica votación del Frente de Izquierda (FIT) en Argentina, con más de 1 millón 150 mil votos, que demostró que no es necesario bajar el programa para presentarse como alternativa viable a los sectores que crecientemente se dan cuenta de que nada pueden obtener de profundo de los gobiernos posneoliberales, como el de Cristina Kirchner. Eso se combina con una inserción importante que estamos conquistando en la clase trabajadora, que tiene en Zanon su símbolo más importante, pero que se combina a la actuación en diversas estructuras obreras, en las que hubo una significativa militancia por el FIT. En este sentido, la histórica votación del FIT comienza a demostrarse como una superación de la separación fundamental en Argentina entre lo sindical y lo político, con el FIT obteniendo una votación muy fuerte en las fábricas. Esa votación no es producto de un ascenso obrero, sino del comienzo de la superación histórica, con un carácter bastante político. Logramos obtener nueve diputados provinciales, dos senadores provinciales y decenas de municipales. Ahora la tarea es ligar la actuación de estos parlamentarios, como verdaderos tribunos del pueblo, ligándolas con las demandas más sentidas por los trabajadores y la lucha de clases.

También venimos dando un combate importante para la conformación de una organización revolucionaria en Francia, con la intervención al interior del NPA, donde constituimos la CCR, que defiende claramente la necesidad de un partido revolucionario. Hemos apoyado todos los combates de trabajadores que pudimos, como la movilización contra el cierre de grandes fábricas, y defendiendo en el movimiento estudiantil la necesidad de una fracción pro obrera, combatiendo el corporativismo. En Bolivia actuamos por la fundación del PT en base a los sindicatos como vía de darle voz política a los trabajadores que rompieron con Evo Morales, mientras que en Chile venimos avanzando en confluir no solo con el grandioso movimiento estudiantil de la “juventud sin miedo”, que se forjó en los últimos dos años, como también con los trabajadores, con los portuarios que protagonizaron grandes huelgas este año. Estos son ejemplo desde donde partimos, pero no los tomamos para contentarnos con lo que somos, sino como una fortaleza para avanzar hacia tareas internacionalistas superiores. De ahí la importancia del MIRS-CI.









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