Un debate necesario

La “democracia auténtica” y la perspectiva de los socialistas

15 Sep 2012   |   comentários

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Con el fallo del Tribunal Electoral (TEPJF) que legitima el triunfo de Peña Nieto y sus maniobras fraudulentas, se mostró ante los ojos de miles el verdadero rostro de las instituciones “democráticas”, las mismas que avalaron el fraude de 2006. Como en el viejo priato, hoy panistas y priistas tienen la garantía de la “justicia” para impulsar sus planes contra el pueblo.

Esto es un nuevo golpe a la ilusión de que la alternancia traería más democracia. Fue un “maquillaje” para engañar al pueblo y preservar la dominación capitalista. En lugar del advenimiento de la “democracia”, sufrimos día con día la militarización y las medidas antipopulares de Calderón y el Congreso de la Unión. Esa es la esencia de esta democracia para ricos.

La utopía de democratizar las instituciones

Esto muestra que ningún cambio favorable vendrá de reformas desde arriba. Que no será mediante el “perfeccionamiento” de las instituciones que se resolverán las aspiraciones de la juventud en las calles, ya que aquellas están para preservar la explotación y la opresión. Así, toda reforma será cosmética y para afirmar el control sobre el pueblo, como lo fue la “transición democrática”.

Los socialistas de la LTS creemos que hay que debatir sobre la demanda de “democracia auténtica” que proponen los comunicados del #YoSoy132. Y es que no hay forma de resolver las aspiraciones juveniles sin enfrentar la “democracia para ricos”; ni que las mayorías decidan el curso de la sociedad sin echar abajo al régimen, aparato de dominación de los capitalistas.

La reivindicación de “democracia autentica” -aunque para miles significa la decisión de enfrentar la imposición de EPN-, conlleva la peligrosa ilusión de que se obtendrá la “democracia” en los marcos de las actuales instituciones y del capitalismo.

La LTS y los jóvenes de Contracorriente participamos en la primera línea de la movilización contra la imposición y del #YoSoy132, proponiendo luchar por ¡Abajo el IFE y el Trife! ¡Por la nacionalización, bajo control de los trabajadores, de los monopolios de la televisión y la prensa escrita! ¡Abajo el régimen de la alternancia!

Además, opinamos que hay que ir más allá. La democracia burguesa es -como decía Lenin-la mejor envoltura de la dominación del capital; bajo la misma es imposible obtener las reivindicaciones de las masas populares y la juventud, y -en tiempos de ofensiva capitalista como en el presente-, las libertades elementales son avasalladas. Ni siquiera garantiza lo que sus leyes proclaman, como el derecho al voto y la “imparcialidad” electoral. Contra lo propugnado por AMLO y el PRD, no se puede democratizar esta democracia degradada.

Los socialistas sostenemos que sólo un gobierno de los trabajadores, junto a los campesinos y el pueblo pobre, garantizará la resolución de las aspiraciones de las mayorías. Un gobierno obrero y popular, basado en la expropiación de los capitalistas y las transnacionales y en ruptura con el imperialismo, que inicie la transformación socialista de la sociedad.

Y donde las decisiones económicas y políticas sean tomadas democráticamente por los organismos de los trabajadores, los explotados y oprimidos. Ante la democracia capitalista, donde deciden un puñado de políticos al servicio de los grandes empresarios y en la cual la “democracia” es una ficción repetida cada 3 años, los socialistas tenemos una propuesta de lucha para reorganizar la sociedad: la toma del poder por los trabajadores y sus aliados del campo y la ciudad, expropiar a los expropiadores y una planificación basada en los organismos de democracia directa de las mayorías.

Esto retoma las mejores experiencias de lucha en los últimos 160 años de historia de la clase obrera (como la democracia soviética antes de la contrarrevolución estalinista).
Bajo esa perspectiva, queremos poner en pie una nueva generación de obreros, jóvenes y estudiantes que no sólo cuestione la antidemocracia sino que se dote de una estrategia para vencer.

Desde la LTS, durante las recientes movilizaciones les propusimos, a quienes aun no comparten la perspectiva socialista pero quieren luchar contra la antidemocracia, impulsar una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, donde todos los sectores presenten sus candidatos, con pleno acceso a los medios de comunicación y con representantes electos de un distrito nacional único.
En esta Asamblea Constituyente, mucho más democrática que la actual democracia capitalista, cualquier trabajador o estudiante podría presentar sus demandas. Incluso -aunque no es un eje de nuestro programa-, todo individuo u organización podría proponer la realización de nuevas elecciones.
Es evidente que una Asamblea Constituyente de estas características no será convocada por las instituciones de este antidemocrático régimen. Para imponerla, sería necesaria una gran movilización en las calles, con la más amplia organización democrática, donde la clase obrera y sus organizaciones se pusieran al frente.









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