Estados Unidos reanuda relaciones diplomáticas...

26 Jan 2015   |   comentários

Estados Unidos reanuda relaciones diplomáticas con Cuba
Nuevos métodos para el mismo fin
Sergio Moissen
El día 17 de diciembre del 2014 Estados Unidos y Cuba dieron la nota en los diarios internacionales. Obama en un discurso histórico informó que el gobierno demócrata reanudaba relaciones diplomáticas con el gobierno de Cuba. El inicio de estas nuevas relaciones se dio tras la intermediación del Papa Francisco y del gobierno de Canadá. En breve Obama liberó a 3 de los 5 presos cubanos en Estados Unidos y Raúl Castro liberó al contrarrevolucionario Alan Gross. Este último abordó un avión desde la Habana y arribó a los Estados Unidos, en donde declaró “agradecer al presidente Obama este cambio de relaciones”. Gross, contratista de la USAID encargado de impulsar ilegalmente una red de internet clandestina para desestabilizar el gobierno cubano, fue detenido desde 2009 en la Habana.
En discursos históricos ambos mandatarios, Castro y Obama, declararon que la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países respondía a una “nueva etapa”. Obama declara así el fracaso de la estrategia política del imperialismo contra Cuba impuesta desde 1961. Sin embargo, esta nueva estratagema, busca ampliar y profundizar la apertura económica en marcha con los llamados Lineamientos Económicos, Políticos y Sociales aprobados en Cuba en 2011. Son nuevos métodos para el mismo fin.
Muy pronto los “gobiernos progresistas” (Correa, Mujica, Maduro) consideraron este nuevo periodo en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos como una victoria del pueblo cubano sobre la ofensiva imperialista. Si bien es cierto que Obama desclasificó a Cuba como un “país terrorista”, esta medida diplomática aún dista de ser una victoria política y estratégica de las masas cubanas. El bloqueo y la Ley Helms Burton continúan vigentes, negando la posibilidad de que el Estado cubano realice operaciones comerciales de forma libre.
La medida diplomática de Obama tuvo la adhesión de grandes firmas imperialistas, que desde la aprobación de la Nueva Ley de Inversión Extranjera en Cuba están esperando jugosos réditos tras su inversión en la isla. Estados Unidos le apuesta ahora a la liquidación de las conquistas económicas y sociales de la revolución cubana aunque el régimen político continúe intacto en manos de las fuerzas armadas, tal como pasó en China. La medida política de Obama confirma las transformaciones impulsadas por el gobierno de los Castro, orientadas a modificar la estructura económico-social de Cuba hacia la restauración capitalista.
En busca del modelo Chino
Cuba aprobó en 2011 los llamados Lineamientos Económicos, Políticos y Sociales votados en el VI Congreso del Partido Comunista. Para el año 2012 algunas de las reformas acordes a los Lineamientos habían profundizado el proceso de medidas encaminadas al aumento del sector no estatal de la producción, entendido de diversas formas (cuentapropistas, cooperativas, empresas mixtas, concesiones). Este es el marco conceptual de la Nueva Ley de Inversión Extranjera aprobada en abril de 2014, que incluye por vez primera, después de su antecesora del llamado periodo “especial”, grandes concesiones económicas a los inversionistas extranjeros y nacionales en diversas ramas de producción, no sólo las que incluyen el Proyecto del Puerto del Mariel, sino también todo tipo de actividad productiva, salvo las relativas a la educación, salud y seguridad social. Dichas reformas apuntan a tener un impacto serio en el control del Estado obrero del conjunto de la economía y su propiedad estatal.
Las inversiones de los Estados Unidos
Thomas J. Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en visita por Cuba, fue recibido por Raúl Castro como parte del inicio de nuevas relaciones comerciales entre la isla y los Estados Unidos entre los días 27, 28 y 29 de mayo de 2014. La delegación también contó con la asistencia de Steve Van Handel, presidente de la Junta de Directores de Cámara de Comercio y de la Compañía Amway, Marcel Smits, vicepresidente ejecutivo y director financiero de la corporación Cargill y Jodi Hanson Bond, vicepresidente de la División Internacional de la Cámara de Comercio. En una charla en la Universidad de la Habana, la delegación insistió en que “hay muy buenos negocios en lo que se pudiera invertir”, y sobre el Puerto del Mariel aseguró que “podría convertirse en el principal puerto comercial para la región del Caribe y destacó la importancia para los empresarios foráneos de la Ley de Inversión Extranjera aprobada recientemente.” Según destaca Granma del 30 de mayo, la delegación representa a 300 mil miembros directivos y a más de 3 millones de miembros indirectos de asociaciones empresariales de los Estados Unidos.
Luchemos contra la restauración capitalista
Los acontecimientos en Cuba merecen la atención de los luchadores sociales honestos y en particular de quienes nos reivindicamos socialistas. Partiendo de la defensa del derecho democrático de Cuba y de cualquier país al comercio exterior sin restricciones, alertamos que las reformas emprendidas por los Castro y las nuevas relaciones políticas de Estados Unidos con la Habana, tienen como propósito de fondo la restauración capitalista. Sin embargo, ante este camino hay una alternativa. No es una necesidad histórica que la restauración capitalista sea el camino que Cuba adopte. Los trabajadores de todo el mundo deben retomar la consigna de luchar contra el criminal bloqueo económico impuesto por los imperialistas. Los trabajadores cubanos deben enfrentar a la burocracia castrista que hoy está realizando grandes concesiones a las firmas imperialistas y profundizando las desigualdades sociales (aprobando por ejemplo el aumento del cuentapropismo y llamando a liquidación del “igualitarismo”) mientras se perpetúa el régimen reaccionario del partido único.
El Partido Comunista de Cuba mantiene métodos policiacos contra la oposición por izquierda prohibiendo el derecho a la huelga y a la organización obrera por fuera del Partido (por ejemplo sindicatos independientes de la CTC). La salida que proponemos los socialistas de la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional (de la que forma parte el MTS) es la lucha por una revolución política en la que los trabajadores, a través de sus propios organismos de autodeterminación, enfrenten a la burocracia castrista e impongan un gobierno de obreros y campesinos pobres, y reorganicen democráticamente la economía nacional revisando todas las reformas impuestas en defensa del proyecto socialista, con libertad para todas las organizaciones que defiendan las conquistas de la revolución. Como decimos en otro artículo “La revolución política en Cuba solo podrá triunfar como parte de la lucha antimperialista y por la revolución social en toda Latinoamérica y al interior del propio EEUU, ya que una vez más queda demostrado el carácter utópico y reaccionario de la idea stalinista del “socialismo en un solo país” que el castrismo tomó de forma degradada en un pequeño país aislado y económicamente atrasado.”









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