Historia del movimiento obrero

El dia internacional de la clase obrera en América Latina

28 Apr 2010   |   comentários

  • 1 de mayo

El Primero de mayo es en todo el mundo un día de unidad
del proletariado revolucionario, una fecha que reúne en un inmenso
frente único internacional a todos los trabajadores organizados.
José Carlos Mariátegui

Desde 1889, por los acuerdos del Congreso de París de la II internacional, el 1° de mayo se constituyó como el día internacional de la clase obrera en homenaje a los mártires de Chicago que tres años antes encabezaron la importante huelga en la empresa de maquinarias agrícolas Cyrus McCormick en Estados Unidos. Este día sería instituido como un día de combate de la clase obrera contra la burguesía y la patronal.

A finales del siglo xix en América Latina las clases dirigentes victoriosas luego de las revoluciones de independencia comenzaron a ligar el destino económico de las jóvenes naciones a las principales potencias imperialistas, Estados Unidos e Inglaterra, lo que determinó el surgimiento de un joven movimiento obrero ligado a la industria de exportación de materias primas y al incipiente mercado interno. El joven proletariado latinoamericano estuvo sometido a la más brutal explotación capitalista por la penetración del imperialismo integrando viejas formas de organización del trabajo a la órbita mercantil de finales del siglo xix; el trabajo servil y esclavo permitió la extracción de mayor ganancia capitalista.

Mientras en Europa el desarrollo capitalista había permitido el surgimiento de grandes organizaciones obreras y partidos, como la Socialdemocracia Alemana, el movimiento obrero latinoamericano comenzó a organizarse de forma incipiente mediante la emigración europea de corte socialista o anarquista permitiendo la organización de las primeras manifestaciones del primero de mayo en nuestro continente.

La organización de esta fecha de protesta estuvo vinculada a la penetración capitalista a fines del siglo xix y a la migración de socialistas, anarquistas y libertarios. Este movimiento obrero encabezó importantes jornadas de lucha el primero de mayo, junto con sectores urbanos, que constituyeron importantes hitos de la lucha de clases de nuestro continente. El mayor ejemplo de ello es el proletariado brasileño. A continuación presentaremos los antecedentes históricos en nuestro continente del primero de mayo.

La migración europea: socialistas, anarquistas y libertarios

En Cuba, a la par de los juicios contra los obreros de Chicago el Círculo de Trabajadores de La Habana, fundado en 1885, con carácter cultural e ideológico, impulsó una campaña internacional para la libertad de los dirigentes anarquistas. En 1890 el mismo grupo de trabajadores llamaron a conmemorar el día internacional de la clase obrera.
La primera jornada de protesta en conmemoración del día internacional de la clase obrera se realiza en 1890 en Argentina. El club de migrantes alemanes Vorwärts (Adelante) organizó un mitin de 3 000 trabajadores. En el mitin los obreros pedían la jornada legal de trabajo de 8 horas, la prohibición de trabajo nocturno y por parte de los menores de 14 años, la protección de la mujer trabajadora, el descanso dominical, el control de la sanidad e higiene en la venta de los alimentos y bebidas, el seguro contra accidentes y la creación de tribunales integrados por obreros y patrones para solucionar conflictos.

Sin duda el mayor ejemplo de combatividad del naciente proletariado latinoamericano es el brasileño. En Brasil, luego del nacimiento de la república y del asentamiento de la burguesía cafetalera, la migración italiana, portuguesa, y española, influyó en el joven proletariado de São Paulo. En 1891 se celebra la fecha por el Centro do Partido Operario de São Paulo, cuya orientación presumiblemente era socialista. Después de efectuado el acto, la prensa informó que tuvo gran concurrencia y que la sesión fue “conmemorativa a la fecha en que se reunió en París el Congreso Obrero para tratar los intereses de la clase que representa”.
El proletariado brasileño desde fines del siglo xix ya configuraba los métodos de organización de protesta de la clase obrera. Encabezó huelgas, enfrento militarmente al aparato de represivo de la nueva República e impuso en numerosas ocasiones mejores condiciones de trabajo. El proletariado brasileño fue pionero en América Latina en cuestionar la dominación capitalista con los métodos tradicionales de la clase obrera, ya puestos en juego en Europa, como la huelga, la insurrección y la defensa militar contra el Estado y la patronal.

México y el primero de mayo

El movimiento obrero mexicano apareció en la historia moderna del país a través de verdaderos combates contra la patronal y el gobierno oligárquico de Porfirio Díaz. Las huelgas obreras de Cananea y Río Blanco en 1906 fueron las primeras manifestaciones del México “profundo” de la revolución de 1910. Fue hasta 1913 en el que la Casa del Obrero Mundial decidió conmemorar el 1° de mayo como día internacional de clase obrera. La primera manifestación culminó con el apresamiento de los principales líderes de la Casa del Obrero por parte del gobierno de Victoriano Huerta.
El primero de mayo, luego de la subordinación del movimiento obrero y sus principales organizaciones al proyecto del sector triunfante de la revolución mexicana, ha sido expropiado por los gobiernos nacidos del periodo post-revolucionario. La incapacidad de la burguesía mexicana, en los años 20 y 30, para enfrentar de forma consecuente la ofensiva imperialista obligo a su gobierno a la necesidad de controlar y dominar la cada vez más importante fuerza social dentro del sistema capitalista: el proletariado.

El gobierno de Cárdenas en los años treinta es expresión de esta lógica de la burguesía mexicana. El gobierno de Cárdenas propició el nacimiento de la CTM y la necesidad de organizar férreamente y bajo su control al movimiento obrero como única fuerza social que le permitió tener mejor margen de maniobra para renegociar los términos de subordinación de la nación oprimida con el imperialismo británico y el imperialismo norteamericano. Así, el movimiento obrero ha sido carne de cañón para todos los proyectos de la burguesía “nacionalista” y sus gobiernos y a lo largo de la historia ha sufrido ataques a sus conquistas, que están permanentemente bajo peligro.
Actualmente la nueva propuesta de reforma laboral, la mayor ofensiva anti-obrera del gobierno, coloca como principal tarea la necesidad de recuperar el legado combativo del Primero de Mayo puesto que las principales causas del estallamiento del huelga en Chicago en 1886 siguen vigentes: la explotación capitalista.









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