Marx regresa

El descarnado rostro de la crisis

01 Nov 2012 | Periódicos, imágenes en la televisión, el aumento del costo de vida: todo, lo individual y lo social gritan al viento que estamos en tiempo de crisis. Su epicentro: Europa. Sus consecuencias: globales. A diario, decenas de miles de personas se manifiestan contra planes de ajustes. ¿Pero qué es la crisis y quién la genera?   |   comentários

A modo de definición

La crisis económica constituye la interrupción del proceso normal de producción continua. El volumen de trabajo humano y de instrumentos utilizados en la producción disminuye.
En el modo de producción capitalista, dice Mandel que la crisis “es de sobreproducción de valores de cambio. Se explica por la insuficiencia no de la producción o de la capacidad física del consumo sino de la capacidad de pago del consumidor”. (1) Recordemos que el valor de cambio de las mercancías es la proporción en la que se intercambian unas por otras en el mercado, y con la generalización de su producción, una de esas mercancías, el oro, se convirtió en el equivalente general de todas las mercancías y con el paso del tiempo el dinero pasó a jugar ese papel. Si se producen más mercancías de las que hay capacidad de comprar y hacer efectivo el pago, se da la crisis.
En entregas anteriores habíamos visto que el aumento de la composición orgánica del capital (fenómeno provocado por la competencia entre los capitales) y la tendencia a la caída de la tasa de ganancia son leyes generales de desarrollo de la economía capitalista. Cuando periódicamente cambia el precio de producción de las mercancías por el accionar de estas leyes, se da la posibilidad de una crisis si la producción de bienes y servicios no logra intercambiarse por dinero, y no se realiza la plusvalía, que es la base de la ganancia capitalista.

Un equilibrio inestable

Sin embargo, la cuestión no es sólo económica. El estallido de la Primera Guerra Mundial, como explicamos en EO 102, puso de manifiesto que había cesado el desarrollo “orgánico” o generalizado de las fuerzas productivas (medios de producción, materias primas y trabajo humano), en gran medida por la contradicción entre las fronteras nacionales y la libre circulación de mercancías, ya que al crecer tanto la producción, es imposible que la misma sea absorbida sólo por el mercado nacional. Se da así el fin del periodo de ascenso del capital. Las grandes potencias imperialistas impusieron la guerra para realizar un nuevo reparto de los mercados. Millones de personas fueron sacrificadas en el altar del capitalismo, y hubo cada vez más aduanas e impuestos, más fronteras. La era imperialista, su fase decadente, había llegado. Fueron tales las penurias que enfrentaron las masas, que fueron impulsadas a protagonizar nuevas revoluciones. En Rusia, los trabajadores junto con los campesinos pobres, tomaron el poder: fue la primera revolución triunfante de la historia. En 1918 finalizó la guerra, pero no se habían logrado resolver las contradicciones. Entre 1920 y 1921 se dio una nueva crisis económica. Sin embargo, Trotsky consideraba que el capitalismo podía recomponerse por un periodo y luego volver a entrar en crisis. Él define: “El equilibrio capitalista es un fenómeno complicado; el régimen capitalista construye ese equilibrio, lo rompe, lo reconstruye y lo rompe otra vez, ensanchando, de paso, los límites de su dominio. En el dominio económico, las crisis y las recrudescencias de la actividad constituyen las rupturas y restablecimientos del equilibrio. En el dominio de las relaciones entre las clases, la ruptura del equilibrio consiste en huelgas, en lock-outs, en lucha revolucionaria. En el dominio de las relaciones entre estados, la ruptura del equilibrio es la guerra generalmente, o bien, más solapadamente, la guerra de las tarifas aduaneras, la guerra económica o bloqueo.” (2)
Entre 1939-1945 se dio la Segunda Guerra Mundial. Muchas décadas pasaron desde entonces. A cinco años del inicio de la crisis económica actual, este método de análisis sigue conservando su vitalidad. Los revolucionarios, para poder actuar sobre esta realidad, analizamos la situación económica, las relaciones entre los estados (hoy los roces entre los líderes de la UE) y la lucha de clases, que hasta ahora se expresa en cierres de fábrica, huelgas y manifestaciones en toda Europa.

Notas:

(1) Ernest Mandel: Tratado de economía marxista, tomo 1, “Las crisis periódicas”.
(2) León Trotsky: El capitalismo y sus crisis, “Informe sobre la situación mundial”.









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