La basura del PRI

De políticos burgueses, prostitución y trata de mujeres

25 Apr 2014   |   comentários

Alejandra Toriz

Los días pasados se dio a conocer que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, dirigente del PRI de la Ciudad de México, opera una red de prostitución al interior y al servicio del tricolor. Atrapan jovencitas presas del desempleo y precariedad; les ofrecen ser edecanes y prestar servicios sexuales al dirigente priista; se les registra en el padrón del PRI como secretarias por un salario de 11mil pesos mensuales que se les paga con dinero público.
La investigación presentada el 2 de abril por el equipo de Carmen Aristegui mostró el repudio al partido más viejo del país mismo que hoy gobierna. Cinco horas después de conocida la noticia, se apartó del cargo al dirigente priista, y al día siguiente se realizó una manifestación a las afueras del PRI-DF.

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En distintas ocasiones vimos denuncias contra el ex dirigente Nacional del PRD Jesús Ortega y sus favoritismos con centros de prostitución. Mientras su esposa Angélica de la Peña, Senadora del PRD, es una de las impulsoras de la nueva Ley de Trata, que mediante la derogación de sus artículos 19, 20 y 21 deja sin responsabilidad penal a quienes cometan este crimen .
En octubre del año pasado conocimos el caso de una joven búlgara que se suicidó en uno de los departamentos del Niño Verde (Jorge Emilio González, PVEM) en Cancún. El dirigente “ecologista” le pidió ayuda al gobernador para que no se hiciera público. Una de las hipótesis es que la joven fallecida formaba parte de un grupo de jóvenes que trajeron para turismo sexual.
Esto en el marco de que en los últimos años la violencia contra las mujeres en nuestro país ha aumentado: se asesina a una mujer cada tres horas con 20 minutos. Las redes de trata y prostitución se han fortalecido al amparo de la militarización del país y la impunidad.

Este incremento de la violencia no se explica sin la degradación de las condiciones de vida, el aumento de la pobreza, el desempleo y la precarización, que nos orillan a las mujeres cada vez más a la miseria, la violencia y la impunidad. Esto se profundiza con la aprobación de las reformas estructurales votadas por todos los partidos del Congreso por mandato del imperialismo yanqui.

Esta situación pone de manifiesto la ingenuidad de las feministas que creen que pasa por "sensibilizar a los funcionarios, senadores y diputados" con talleres de perspectiva de género; que hablan de avances en la perspectiva de género mientras crece el feminicidio; que apoyan a partidos como el PRD implicados en la trata.

Por una lucha independiente de los partidos del Congreso y las instituciones

Desde Pan y Rosas en el Movimiento de los Trabajadores Socialistas consideramos que la única manera posible de echar atrás esta situación es mediante la movilización combativa e independiente de los partidos e instituciones. Para lograr que se separe e investigue a los jueces cómplices, y para conseguir que vayan presos todos los responsables, cómplices policiales, judiciales y políticos involucrados en el millonario negocio de la trata de niñxs y mujeres. Al mismo tiempo que es necesario pelear contra la criminalización de la protesta social y por la disolución de las fuerzas represivas, que son las principales cómplices no sólo de los carteles de la droga, sino también de la prostitución y las redes de trata.

Pero mientras convivamos con un régimen político que es un entramado mafioso de políticos, funcionarios, policías, jueces y empresarios, estas redes de trata seguirán proliferándose. No es suficiente con la destitución de Cuauhtémoc de su cargo; hay que barrer con toda la organización criminal, amparada en un sistema político y jurídico que se sirve de la explotación de miles de mujeres y niñas, para generar grandes fortunas y riquezas.
El escándalo por las redes operadas hacia dentro del PRI es sólo la punta de iceberg. Es sólo una muestra del lugar que se tiene destinado para las mujeres en México. Como el caso de las desaparecidas que abundan en el país.

Por todo esto, llamamos a organizarnos independientemente de los partidos en el Congreso y las instituciones cómplices. Para luchar contra la trata de personas poniendo en pie un gran movimiento de mujeres junto a la clase trabajadora, estudiantes y el pueblo pobre, que luche por todos nuestros derechos. ¡Exigimos la aparición con vida de las jóvenes secuestradas por las redes de trata, porque nuestros cuerpos no se venden ni se compran, porque estamos hartas de trabajar con sueldos de miseria y en condiciones precarias mientras unos pocos se llenan sus bolsillos, porque sabemos que este gobierno patronal no nos va a dar nada! ¡No pedimos, sino exigimos el derecho al Pan y también a las Rosas!









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