¡De panzazo! y la campaña mediática contra los maestros

24 Mar 2012 | Recientemente fue estrenado ¡De panzazo!, “documental” sobre la crisis de la educación pública, dirigido por Carlos Loret de Mola y producido por Mexicanos Primero. Hace ya varios meses que se había anunciado. Sin embargo, que haya aparecido hasta ahora no es casual; justo cuando el gobierno federal, con el aval de los charros del SNTE, quiere avanzar con la flexibilización laboral de los maestros y la resistencia de éstos va en aumento.   |   comentários

Aunque ¡De panzazo! simula presentar una visión cruda y “objetiva” de la realidad educativa del país, es parte de la campaña mediática que los empresarios han lanzado para desprestigiar al magisterio y justificar así el ataque contra sus derechos y conquistas laborales. El objetivo es que la educación pública se vuelva más “eficiente”… siguiendo criterios empresariales. Como decía un comentarista de Televisa, la educación “no es un asunto de política sino de productividad”.

La educación desde una visión de clase

¡De panzazo! expresa una visión patronal sobre la crisis educativa del país. Partiendo de “datos duros” -que muestran cómo en México sólo 2 de cada 100 concluyen la educación superior y cómo a mayor escolaridad es mayor el ingreso por persona-, este “documental” reformula en clave reaccionaria la vieja tesis liberal según la cual la desigualdad y la pobreza se deben a la falta de educación del pueblo, no a la explotación y la opresión de éste.

Apelando a recursos canallas, como hacer que algunos alumnos filmen clandestinamente a sus maestros, ¡De panzazo! pretende mostrar la realidad de las escuelas secundarias “desde dentro”, porque supuestamente nadie sabe lo que pasa en ellas. Sin embargo, para cualquiera que haya estado en una, las imágenes no son nuevas.

Los adolescentes aparecen en el salón de clase con apatía o echando relajo. Algunos, instruidos por su maestra repiten una y otra vez una poesía, escena que simboliza una educación memorística y repetitiva que no sirve para nada. Otros critican a sus maestros, quienes en general son “evidenciados” como mediocres e irresponsables.
Desde esta perspectiva, el fracaso de la educación en México es consecuencia de la incompetencia de los maestros, lo que obedece, según Loret de Mola, a que las escuelas normales (donde se forma al magisterio), “son todo menos normales”.

Ahí supuestamente se forma a los maestros para educar a sus alumnos como meros repetidores de la información que aquellos les transmiten. Esto no es cierto. En todo caso, las limitaciones académicas y materiales de las normales públicas, responden a la política de desmantelamiento y abandono que les impone la SEP.

Ya hace algunos meses Claudio X. González, integrante de Mexicanos Primero [1] y presidente de Fundación Televisa, junto a Elba Esther Gordillo calificó a las normales de “monstruos” y “nidos de guerrilleros”. Esta satanización engendró el clima reaccionario en contra del normalismo y los maestros, propicio para que en diciembre pasado la policía acribillara a dos estudiantes normalistas en Guerrero.

Según el “documental” no hacen falta más recursos para la educación, sino administrar mejor los que se tienen. En concreto, esto significa “evaluar” a los maestros. La sobreactuada “desconfianza” que Loret de Mola expresa en la película hacia Elba Esther Gordillo, líder vitalicia del SNTE, no le impidió saldar su entrevista con el compromiso mutuo de exigirle al gobierno que se aplique una “evaluación universal” a todo el magisterio, sugiriendo que quien no la pase merece ser despedido.

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El apretón de manos entre Loret de Mola y la Gordillo, es todo un símbolo del acuerdo que existe entre los empresarios, con su poder mediático; y los charros del SNTE, que parasitan a los trabajadores de la educación por medio del control gangsteril de su organización sindical.

La salida que demagógicamente propone ¡De panzazo! es “que la sociedad se haga cargo” del problema educativo, con lo que muchos podrían estar de acuerdo. Sin embargo, esto se plantea desde un discurso que busca enfrentar a los alumnos, padres de familia y la “opinión pública” contra los maestros, así como lograr una mayor injerencia de las organizaciones empresariales en la definición de la política educativa.

Por una educación al servicio de los trabajadores y del pueblo

El problema de la educación en México es mucho más crítico y complejo de lo que se muestra en ¡De panzazo! No se trata de idealizar a los maestros ni a la educación pública, pero sí de defenderla como derecho y conquista social alcanzada con décadas de lucha.

Si hoy sólo 2% de la población puede concluir la educación superior, esto obedece a las duras condiciones de vida en que se encuentra la mayoría; a la carencia de maestros, escuelas y lugares suficientes en las mismas (sobre todo a partir del nivel medio superior); así como a las crecientes restricciones que se imponen para que los trabajadores y sus hijos puedan seguir estudiando, como cuotas, exámenes de admisión, cierre de turnos vespertinos y nocturnos, etc. De todos modos, en las condiciones actuales es muy probable que a ese 2% privilegiado (que supuestamente debería obtener por sus estudios un mejor ingreso), se le dificulte mucho conseguir trabajo... si lo logra.

Inculpando a los maestros por la crisis de la educación, ¡De panzazo! exculpa a los verdaderos responsables: el gobierno y los partidos patronales, que son quienes imponen –siguiendo los dictados de los empresarios y los organismos financieros internacionales–, la política educativa; sobre la cual, cabe añadir, ni los alumnos, ni los maestros, ni los padres de familia, ni las organizaciones obreras, campesinas y populares, son tomadas en cuenta.

Con muchas dificultades, a pesar de sus limitaciones y carencias, los maestros han sido un pilar fundamental de la educación pública en México desde sus orígenes. La defensa y reivindicación del magisterio, de sus derechos y conquistas, en contra de los ataques del gobierno y los patrones, debe ser un primer paso en el camino de lograr una educación realmente al servicio de los trabajadores y del pueblo, como herramienta para su liberación.

Mientras tanto, con sus programas, telenovelas y “documentales”, vulgares y de mala calidad, Televisa y Tv Azteca podrán seguir “educando” (de acuerdo con sus intereses), como afirmó Alonso Lujambio, ex Secretario de Educación Pública.

[1Asociación empresarial que promueve una reforma educativa de corte neoliberal.









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