Desde Argentina

Córdoba: represión al servicio de las multinacionales

13 Jun 2014   |   comentários

Finalmente el gobierno de De la Sota, junto a casi toda la oposición patronal, votó la Ley de Ambiente que más allá del barniz progresista que intentaron imprimirle, es una ley hecha a la medida de Monsanto. La multinacional ya adelantó que con esta ley y un nuevo estudio de impacto ambiental, se instalará cueste lo que cueste, más allá del amplio repudio popular.

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Radicales, juecistas y el PJ votaron a favor mostrando su inclinación ante las grandes multinacionales. El kirchnerismo, pese a la represión y el rechazo de los integrantes de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, sólo se abstuvo en la votación para no pagar un costo político mayor.

Esta nueva ley, sacada sin el consenso de las asambleas ambientalistas, sólo fue rechazada por la banca del FIT, que se opuso enérgicamente tanto por sus fundamentos como porque, mientras se votaba, afuera de la Legislatura se reprimía de manera feroz a los militantes ambientalistas y a las organizaciones políticas y sociales que, desde hace dos años, luchamos para expulsar a Monsanto.

Hubo gases, golpes y detenciones masivas. Al cierre de esta nota están detenidas 27 personas, 3 son militantes de nuestro partido, el PTS. La policía desplegó una enorme razzia, deteniendo a personas a más de 10 cuadras de la Legislatura. A los detenidos se les prohibió ver a un abogado durante más de hora y media, como en las peores épocas de la dictadura.

Esta madrugada el fiscal anunciaba que los detenidos podrían ser trasladados a una cárcel de máxima seguridad, un salto en la criminalización de la protesta. Es necesaria la mayor movilización para liberar a todos los compañeros y compañeras sin ninguna causa o procesamiento.

Todos contra el Frente de Izquierda

La caza de brujas no se dio sólo afuera de la Legislatura. Adentro, el conjunto de los partidos patronales se unió para atacar al FIT por ser la única fuerza que votó contra la ley. Si en las elecciones de octubre de 2013 radicales, peronistas y kirchneristas se unieron para garantizar el fraude que nos quitó la banca de diputado nacional, ahora lanzan un nuevo ataque contra la única fuerza que se opone a los proyectos al servicio de las patronales que vota la Legislatura de Córdoba.

Radicales y peronistas montaron una maniobra burda, acusándonos de “escrachar” a los diputados que votaban a favor de la Ley Monsanto, lo que no ocurrió. Esta acusación fue repetida por el conjunto de los bloques políticos y por algunos de los principales medios de comunicación, dando aire a una campaña macartista contra la izquierda. Incluso los partidos patronales votaron una propuesta de sanción -la UCR planteó la destitución de nuestra compañera de banca Cintia Frencia, integrante de PO.

Esta unidad no es casual. Ya se había mostrado cuando todos se negaron a apoyar el proyecto de Ley presentado por el FIT contra los despidos y las suspensiones, votando sólo una “moción de preocupación”.

Hay que defender la banca del FIT

El ataque contra el FIT es un ataque a la lucha contra la represión y la impunidad; a los sectores que pelean contra los despidos y las suspensiones como los trabajadores de VW o Weatherford de Río Tercero; contra los que denuncian los grandes negociados de las patronales y la sumisión de los partidos políticos. Es necesaria una defensa activa.

Al mismo tiempo hay que avanzar en la lucha contra la represión que escala en Córdoba de la mano de la impunidad de las fuerzas policiales, que en las últimas semanas tienen en su haber varios casos de gatillo fácil. Es responsabilidad de los organismos de derechos humanos, los centros de estudiantes, las agrupaciones estudiantiles y las organizaciones sindicales que reivindican la lucha por las libertades democráticas, poner en pie la fuerza de miles de jóvenes y trabajadores para derrotar la escalada represiva.









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